Así arrancan los indicadores de la economía en el 2021

2021-02-02

Los malos resultados de la economía colombiana en el 2020 permiten pensar que el año que comienza no podrá ser igual y mucho menos peor.

Sin embargo, aunque todos los pronósticos indican que el 2021 pinta como el punto de partida definitivo para la recuperación económica del país, persisten las dudas sobre la magnitud de la reactivación debido a que aún no hay claridad acerca de cuánto tiempo más se tomarán el país y el mundo para ganarle la batalla al covid-19, y revertir una de las peores crisis económicas de la historia.

Por ahora, el aumento del optimismo expresado por gremios, empresarios, analistas, Gobierno e incluso en los hogares, está soportado en el avance en torno a la vacuna contra el coronavirus, aunque persisten los interrogantes sobre el éxito de la implementación de los programas de inmunización masiva y el regreso a la normalidad de la actividad productiva, lo que permitiría la recuperación económica.

NIVELACIÓN POR LO BAJO

La realidad colombiana indica que el 2021 heredó del año pasado una larga lista de indicadores en negativo, que reflejan claramente el mal momento por el que atraviesa la mayoría de ellos.

La variable más importante es la del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), cuyo dato del 2020 completo solo se conocería en febrero próximo, aunque hay plena certeza de que será negativo y se ubicará en alrededor del 7% o el 8%. En consecuencia, todo indica que su evolución en el 2021 no podría ser peor que un año atrás. De hecho, desde agosto pasado se ha venido observando una reactivación, aunque esta no haya alcanzado los niveles deseados.

En consecuencia, todos los pronósticos sobre el PIB del 2021 son positivos, pues estos se ubican en un rango de entre 3,5% los más moderados, y 7% quienes confían en una dinámica mejor.

Expertos creen que el regreso a indicadores en verde este año es evidente, debido a la reactivación y, en parte, a que las cifras serán comparables con las del año pasado, cuando estuvieron en nivel muy inferior a las históricas, es decir, algo así como nivelar por lo bajo.

Pero el optimismo no está soportado solo en el PIB. Desde finales del año pasado, otros indicadores importantes comenzaron a mostrar resultados favorables para la economía colombiana.

Por ejemplo, el precio del petróleo Brent, de referencia para Colombia, ya ronda los 50 dólares el barril, lo que representa ingresos importantes para el país, vía impuestos, regalías y utilidades de Ecopetrol.

Por su parte, la caída del precio del dólar, que tiene efectos mixtos sobre la economía, implica un menor costo del endeudamiento externo requerido por el país para atender las necesidades de gasto generadas por la pandemia.

El bajo precio del dólar también favorece la importación maquinaria y equipos para la producción industrial, lo que les permite a las empresas competir en mejores condiciones. Igualmente, contribuye a mantener la inflación en niveles bajos, en momentos en que los hogares no cuentan con recursos suficientes para adquirir los productos básicos, varios de los cuales provienen del exterior.

Sin embargo, la caída del valor de la divisa afecta a los exportadores, a quienes reciben remesas del exterior y a toda la cadena del sector turístico, clave en la generación de puestos de trabajo.

EMPLEO, EL RETO

La última cifra del Dane sobre la tasa nacional de desocupación confirmó la reactivación de la economía, pues el desempleo volvió a ceder terreno al ubicarse en 13,3%, lo que significó un aumento de 4 puntos porcentuales frente al mismo mes del año anterior (9,3%). En las 13 principales ciudades y las áreas metropolitanas fue 15,4%. Ambas cifras muestran un descenso, pero preocupan aspectos como el incremento de la informalidad, y el nivel que se registra en el desempleo registrado en personas jóvenes y en las mujeres. En este aspecto, persisten los temores en torno al regreso de medidas restrictivas a la actividad económica debido al incremento de los contagios de covid 19.

BAJAS TASAS DE INTERÉS 

El 2021 inicia con las tasas de interés más bajas en muchos años. La de referencia del Banco de la República está en 1,75, frente a una inflación que ronda ese mismo nivel (el Dane revela hoy la cifra final del IPC de 2020), lo que indica que en términos reales tienen un efecto prácticamente neutro. Por su parte, los intereses de los créditos de consumo también han disminuido, al igual que los de los préstamos hipotecarios.